jueves, 15 de junio de 2017

Siempre te vas

Siempre te vas

1. Hoy el anciano que esperaba en el bosque enciende la primera luz, «Es la hora» dijo con su voz arrugada mientras hacia brillar la primera de las luces «Es la primera de muchas», murmuro, «hay mucho trabajo que hacer y poco tiempo» mientras el hacía eso su anciana esposa lo observaba desde la ventana de su casa y recordaba todas las veces que iniciaban juntos las luces, recordaba la primera vez que las encendieron juntos y los sueños que tenían. Ahora ella solo podía observarlo desde lejos y para aliviar la tristeza dejo escapar una lagrima.

2. En la mente de la ancianita los recuerdos mas hermosos: cuando por primera vez se encontraron su esposo y ella, como el refrescó su agotado rostro, Ella con una sonrisa tan llena de alegría y brillo le pregunto su nombre. La fuerte voz llenó todas partes como un trueno. Al principio le pareció temible pero el tono se torno amistoso, ambos sonrieron como dos amigos que se conocen de mucho tiempo ella no sabia porque le parecía tan familiar y el la miraba con cierto recato, como no queriendo mostrar lo que hay dentro. «Hay tanto que hacer» dijo el «hay tanto que hacer y tan poco tiempo» al mismo tiempo que encendida la primera luz, era la mas fuerte, la mas bella, la mas feliz.

3. Recuerdos hermosos y alegres fueron y vinieron hasta que otro inundó su mente, era la noche que no podía encontrarlo, niebla, lluvia, frío. Solo podía escuchar su voz como truenos llamándola, pidiendo que se acercara, que no lo dejara y ella desesperada pues no ubicaba el origen de su voz, llego el tiempo de calma, su amado disipó la niebla, corrió hacia ella y la abrazó con todas sus fuerzas. El sabia que comenzaba el tiempo en que ella se tendría que ir. Otra vez.

4. Llego el momento dijo el, hoy es el día que te vas, siempre es lo mismo siempre tengo que sufrir el verte menguar y ver que te desvaneces sin poder hacer nada, de que me sirve ser tan grande y fuerte si siempre te tengo que dejar ir en silencio sin poder siquiera despedirme. Siempre te vas y me olvidas, siempre te vas y olvidas que te amo.
Rayos y centellas las luces caían por montones, era su rabieta, era la única forma de desahogar su corazón y como lluvia caían sus lagrimas. «Asi debe ser, asi debe ser» se decía. Después de un rato de silencio toma aliento nuevamente y se le ve poner la primera luz y al mismo tiempo susurrar «es la primera» «hay tanto que hacer» «Hay tanto que hacer y tan poco tiempo»

5. Dicen que el tiempo lo cura todo y para Él talvez no es el tiempo sino la esperanza que va regresando. La esperanza se vuelve accion y la accion realidad. Después de perder a su amada como siempre, después de que lo olvide,  también como siempre la ve regresar flaquita pálida, acalorada y él como siempre sabe como refrescarla, el sabe como volver a enamorarla. «Bienvenida», le dice siempre, «Bienvenida» le dice el Anciano cielo, bienvenida otra vez mi amada Luna. Esta vez con una sonrisa renovada pone la primera estrella, la mas Grande y bella. Y otra vez se le escucho decir «Esta es la primera» «Hay tanto que hacer y tan poco tiempo»

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