jueves, 15 de junio de 2017

El ratoncito miedoso

Todas las noches salgo corriendo a conseguir algo de comer, ni modo me paso todo el día escondido en un rincón temblando del miedo que cuando llega la noche y ya todo está en silencio es el mejor momento para llenar la pansa. Pero no puedo salir tan rápido, primero hay que ver si no hay personas, mucho menos si está el cochino gato que se pasea todo el día por la casa, el gato sabe bien que estamos aquí porque puede sentir nuestro olor. Todo era mejor cuando no estaba ese cochino gato, pero el gordo de Gols tenía que salir de día, tenía que arruinarlo todo, como siempre tenía hambre y no se pudo aguantar, la señora de la casa lo vio y lleno toda la casa de trampas y después trajo a ese gato que al final se lo comió, me sentí tan triste porque Gols era uno de mis hermanitos.
Somos 3, Muic, Suis y yo soy Trac. Esta casa vieja es el lugar en donde he pasado toda mi vida, mis papas vivieron hace mucho tiempo aquí y ya murieron, pero todos los recordamos como si hubiera sido ayer. Mi papa Jun y mi mama Cuir, ellos siempre nos quisieron, nos conseguían comida deliciosa cuando todavía éramos unas cositas rosaditas. Recuerdo que en ese tiempo costaba mucho abrir un agujero en la pared de machimbre de esta casa, ahora solo hay que morder un poquito para poder salir, mis papas Jun y Cuir, eran unos ratones que vinieron de un lugar llamado “La Calle” nunca supe que es eso, ellos decían que era un lugar muy peligroso y que no querían que nosotros sufriéramos lo que ellos sufrieron. Siempre decían “La Calle” aquí, “La Calle”, allá, algún día tal vez, si este gato no me deja en paz voy a tener que ir a “La Calle” a conseguir algo de comida.
Ya está todo en silencio, la señora de la casa, es una señora muy grande, casi todo el tiempo está sola pero hay días en que vienen unos humanitos pequeños. Son divertidos, se pegan y muerden justo como nosotros. Todos son muy grandes y hacen mucho ruido, comen muchísimo y nos gusta que vengan ellos porque dejan esas cosas anaranjadas y saladitas, deliciosas por todas partes. Esas cosas son tan ricas que en más de una ocasión mis hermanos y yo hemos salido corriendo aun de día a traer alguna que se les ha caído. Nos gustan porque son fáciles de comer y tienen un olor a queso delicioso, el color anaranjado nos gusta también.
Una vez Muic salió a traer uno de esos y cuando venía de regreso la señora de la casa por poco lo pisa, lo bueno es que casi ya no mira y por eso no nos ha encontrado. Muic tuvo que meterse debajo del sofá para que no lo viera.
Hoy tratare de conseguir algo de esa comida que la señora guarda en las bolsas negras, me da mucha risa como ella la envuelve tanto y el lugar donde la pone está a la par de nuestro dormitorio, así que es muy fácil ir a traerla. Tiene olores deliciosos, como les decía, hoy voy a traer de esa comida, mis hermanos son unos flojos, ni siquiera les gusta ir por esta comida fácil. Y quisiera que tuvieran que ir a traerla a la sala, eso es difícil, a veces los humanos pequeñitos dejan comida allá pero es muy fácil que la señora nos mire. Por eso es mejor conseguir de esta comida que dejan cerca.
Mmm, que mal, hoy no hay nada de comida aquí, esta señora lavo el basurero y no dejo nada. Bueno, tendré que ir a la sala, eso me da mucho miedo porque fácilmente me puede ver el gato. Tengo demasiada hambre, no me importa que el gato este por ahí, no sé si me desespera más tener tanta hambre o escuchar el estómago de Muic y Suis. Bueno allá voy. Hasta el momento está bien, no hago ruido, pero cuando llegue a la sala es lo difícil porque cuando camino mis patas hacen un poquito de ruido. ¡Ho no! Ahí está ese odioso gato, no me ha visto pero tengo que tener cuidado. Recuerdo que ayer vinieron los humanitos y dejaron muchas cosas en la sala, la señora ni siquiera se ha dado cuenta de esta comida que dejaron aquí detrás del sofá.
-HOLA TRAC, TE ESTABA ESPERANDO
-Esa es la voz del gato, detrás de mí, está bien, ya viví bastante, seguramente es el día que yo sea la comida de este gordo gato. Pero ¿Cómo es que este gato sabe mi nombre? Me voy a voltear para ver su cara de cerca por lo menos una vez.
-TU HERMANO GUL ME CONTO MUCHAS COSAS DE USTEDES
-¿Mi, her her her hermano? ¿Cómo puedes saber su nombre si solo te lo comiste?, yo vi cuando lo llevabas en la boca y se lo enseñaste a la señora.
-ESTAS EQUIVOCADO, YO NO ME LO COMI, SI ME LO IBA A COMER, PERO EL ME CONTO ACERCA DE USTEDES Y ME PARECIO TAN ENTRETENIDO QUE HICIMOS UN TRATO
-¿Qué clase de trato?
-EL ME IBA A CONTAR TODO ACERCA DE USTEDES Y YO LO DEJARIA IR
-¿Y tú lo dejaste ir? Pero yo lo vi en tu boca con los ojos al revés.
-JAJAJA, ESO ERA PARTE DEL TRATO, LA SEÑORA ME TRAJO Y ME DIJO QUE SOLO PODIA QUEDARME AQUÍ SI YO LOS ENCONTRABA A USTEDES Y LOS MATABA. ELLA NO LOS QUIERE PORQUE USTEDES SE COMEN LOS DESPERDICIOS, HUELEN FEO Y DEJAN SU POPO POR TODAS PARTES
-Si eso es cierto, nosotros hacemos eso, pero ¿No todos lo hacen?
-NO, YO TENGO UNA CAJA DE ARENA EN DONDE HAGO ESO
-¿Pero porque no te Comiste a Gul?
-¿PORQUE ME LO HABRÍA DE COMER?, TENGO LLENA LA PANSA, LA SEÑORA TODOS LOS DÍAS ME DA UNA COMIDA DELICIOSA Y TENGO TODA LA QUE QUIERO. ADEMAS GUL ERA MUY DIVERTIDO
-¿Era?, así que al fin si te lo comiste
-QUE NO ME LO COMÍ, TE DIGO
-Gul es muy curioso y se fue a “La Calle”, él dijo que sus papas habían hablado cosas maravillosas acerca de “La calle”.
Me quede callado un rato y creo que eso molesto al gato. ¿Me dejaras ir?
-CLARO QUE SI, PERO CON UNA CONDICIÓN. TIENES QUE VENIR TODAS LAS NOCHES A PLATICAR CONMIGO, SIEMPRE ESTOY MUY SOLO Y ME GUSTA MUCHO PLATICAR CON USTEDES LOS RATONES
-Claro, si prometes no comernos podemos venir con mis hermanos y hacer una fiesta
-ESO SERIA FABULOSO, SIEMPRE Y CUANDO NO HAGAMOS TANTO RUIDO QUE DESPERTEMOS A LA SEÑORA
Desde ese día, todas las noches salimos de nuestro agujero y platicamos con nuestro amigo el gato. Espero que algún día regrese Gul.
Fin.

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