PUUUUUUUP, PUUUUUUP, PUUUUUP, tres veces se escucha sonar el silbato del tren al partir, todos saben que "Ojos rojos", que así le decían sus amigos de la escuela, ya se va, no hay cosa en este mundo que logre detenerlo después de que suenen esos tres silbatos. Sale de la estación y da la vuelta a la montaña, ahí es su mundo, eso es lo que el espera con ansias, estar solo en su máquina y ponerla en "Automático" en ese momento se apoya sobre su brazo en la ventana de la cabina y se sumerge en sus pensamientos. En ese pequeño gran mundo pasa las aventuras más emocionantes y las pesadillas más horribles, ahí da rienda suelta a su imaginación y sus pensamientos. Y la parte más amarga de todas es cuando el tren se sacude de izquierda a derecha súbitamente, allí es donde terminan los sueños pues eso avisa que llegó a la estación número 17. El final de su recorrido, allí es donde quita el "Automático" y cae de bruces en el mundo real.
Hoy en particular vio de lejos en la montaña unas piedras que juntas en su mente tenían la forma de un dragón, muy similar al de la pintura del restaurante de su amigo Chen, ahí es bueno ir a comer pero no preguntar que es lo que uno se está comiendo, todos dicen lo mismo acerca de la comida pero nadie sabe porqué. Ese dragón estaba furioso y se podía ver el fuego que salía de su boca, por si fuera poco también se miraban sus dientes y colmillos afilados y garras encorvadas.
¿Porque estás enojado? pregunto Ojos rojos al dragón. A lo que solo recibió una ráfaga de fuego que tuvo que esquivar tras una gran piedra. Ojos rojos no huyó, solo se quedó quieto detrás de la piedra observando al dragón. El dragón al ver la actitud de Ojos rojos se extrañó porque todos huyen despavoridos después de tal recibimiento, pero Ojos rojos no lo hizo, al fin y al cabo es su sueño y nada lo puede dañar ahí, -Te hice una pregunta y no es de buena educación escupir fuego a tus interlocutores, ¿Puedo hacer algo por ti? Dijo Ojos rojos al dragón con la mirada seria, un poco enojada, un poco un poco extrañada, pero sobre todo una mirada de alguien que no solo quiere saber si puede ayudar. El dragón lo vio y la sinceridad y corazón puro de Ojos rojos no le dejó más opción que bajar su rostro y enroscarse como lo hacen los cachorros cuando quieren taparse con su espalda el rostro. "Alguien me robó lo que un dragón más ama" dijo, "Alguien me engaño y me robó el corazón" Ojos rojos se quedó callado por un rato, porque no entendió a lo que se refería el dragón. Después de un momento prudencial Ojos rojos cobró ánimo y le dijo: "Los humanos no podemos vivir sin el corazón" a lo que el dragón contestó: "Pues eso es lo mejor, así Debería de ser yo, pero los dragones no somos así y si nos lo roban solo queda amargura y tristeza". Ahora te entiendo dijo Ojos rojos a lo que el dragón no pudo mas que abrir los ojos lo más grande que pudo y dijo: "¿Puedes tu entender eso?, ningún humano ha podido entender eso nunca, solo saben de trabajo, dinero y licor" "Por lo menos ninguno que yo conociera" "¿Quién te lo robó? Inquirió muy indignado Ojos rojos, "Dime, yo lo recuperaré para ti." La firmeza y decisión de Ojos rojos hicieron que al dragón Se le encendieran los ojos como bolas de fuego azul. “Ahora si ya me quemo por completo” pensó Ojos rojos, pero en lugar de eso la voz del dragón se hizo mas profunda y le dijo: "Me lo robo un hombre que me engaño y me dijo que necesitaba mi corazón para dárselo a su reina y al fin tener un hijo" "él me engañó, él dijo que lo necesitaba para eso y yo he recorrido la Tierra buscándolo y no lo he podido encontrar. Él me dijo que era de la tierra del lago de Jade y no hay ningún lugar en esta tierra que se llame así" Los ojos del dragón cambiaron de color azul a un tono de rosado tierno. Ahora dentro de mí solo hay amargura, temor, resentimiento y mucho dolor". Ojos rojos sintió en su estómago como agua que fluía y él no podía parar, no pudo más y se puso de pie y entonces hizo la promesa que lo metería en un sinfín de problemas, pero que le daría la más grande satisfacción de su vida. “Yo lo recuperaré para ti, aunque sea lo último que haga” dijo con voz firme. Los ojos del dragón regresaron a la normalidad y por un momento Ojos rojos pudo ver un brillo cegador que no duró mas que el flash de una cámara. Sin corazón, no había donde guardar esa esperanza y pronto se apagó.
En ese preciso instante el tren se sacudió y regreso a ojos rojos al mundo real, solo tuvo la oportunidad de gritarle al dragón, te prometo con todo mi corazón de humano que regresaré con tu corazón, te lo prometo. Solo pudo entrever en el rostro del dragón una pequeña sonrisa que rápidamente desapareció para después ver como se acostaba y le daba la espalda.
Mientras tanto esa pequeña despedida provocó que el tren siguiera a alta velocidad y tuvo que presionar los frenos muy duro. Todos los pasajeros se molestaron por el abrupto frenazo mientras a Ojos Rojos lo que mas le preocupaba eran la preguntas ¿Qué voy a hacer?, ¿por dónde comienzo? Pensó. Ahora tal vez comprenden porque es que Ojos rojos desea tanto regresar a su lugar secreto, pero estaremos con él hasta mañana que haga su recorrido.
Hoy Ojos Rojos se levantó mas temprano que de costumbre, no podía dormir, no sabia donde comenzar a buscar. El estaba decidido a cumplir su promesa, ¿Era una promesa real? o no, de todas maneras se la había hecho a un dragón imaginario en un sueño de maquinista distraído.
Ayer cuando estaba en el restaurante de su amigo Chen, le preguntó si conocía en donde estaba la tierra del Lago de Jade, Chen le sirvió la sopa misteriosa y el chow mein de lomito sorpresa, (ya les dije que no pregunten por la comida). Chen se sentó y se le quedo viendo con sus ojos mas razgados que lo normal. (Con acento chino) ¿Como sabes de la tiela del Lago le Jade?, esa es una leyenda muy antigua, me lecueldo que yo estaba en China y mi abuela contaba de ese lugal, habia un lago, un valle, un castillo, un ley y una plincesa, mi abuela lecía que en ese lugal el tiempo no pasaba y mientlas tu estabas ahi por un dia o dos, pasaban años en el exteliol. ¿Exterior? pregunto Ojos Rojos, ¿Por qué dices en el exterior?, -Jajaja, estas folzando mucho mi memolia, Ojos Lojos, jajaja, yo ela un niño y a mi abuela no se le entendia mucho polque no tenia dientes y hablaba muy mal. Me lecueldo que dijo que la unica entlada ela en el mal de Glesia. Cada año se folma un hoyo en el mal y se tlaga todo lo que hay al lededol. “Mar de Grecia”, pero ¿cuál mar era ese? pensó Ojos rojos. -
Gracias Amigo Chen, me has dado la mejor información que te pudieras, gracias.
“Si vas allá, llevate una glan piedla, polque dicen que ahi todo flota”, dijo Chen riendo a carcajadas, “mi abuela dijo eso pelo no se polque” jajaja. A chen le causaba tanta risa pensar que Ojos rojos, el maquinista distraído que nunca deja su tren iba a ir a tal lugar. Lo que Chen no sabia era el super-poder de Ojos rojos, al verlo así también me da risa “Super-poder” “Ridiculo” que va a ser un poder el ponerse a soñar mientras debería tener cuidado de su tren. En fin Veamos que pasa.
Hoy subió un pasajero Ingles, se supone que era una persona culta y Ojos rojos antes de partir se le acerco y entre la plática y con disimulo le pregunto si conocía el mar de Grecia, “Oh, Usted se refiere al mar Egeo, esta entre Grecia y Turquía”, “Claro, fui a la isla de Citera, hay una leyenda muy extraña que dice que cada cierto numero de años se abre una especie de agujero en el agua que se traga todo lo que hay por ahí” “Yo no vi nada” dijo el Pasajero Ingles. Él iba a trabajar en el banco de pueblo vecino y también tenía que abordar el tren para llegar a la estación 17.
Ojos rojos no lo podía creer, todo estaba cayendo en su lugar, tenía que ir al mar Egeo, cerca de la isla de Citera. “TODOS ABORDO” grito, todos corrieron a subir porque todavía faltaban 5 minutos para abordar, pero Ojos rojos no podía esperar más.
Lleno la caldera de Agua, atizó el fuego, movió todas las válvulas, y sonó el silbato las tres veces, “PUUUUUUP” “PUUUUUUP” “PUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUP” la última vez fue más larga, significa que ya esta desesperado, que la cita con su mundo especial esta esperando y el siente que no llega el momento de estar ahí. Finalmente quita el freno y después de un pequeño tirón lentamente las ruedas comienzan a hacer avanzar el tren, Puuff, Puuuff, Puuuuffff, suena el vapor saliendo de la máquina y las ruedas de acero comienzan resbalando sobre los rieles, “esta máquina no da mas”, dijo Ojos rojos, “Vamos, vamos. Tengo un largo viaje y tú no te apuras”. Todos incluyendo el pasajero Ingles, cayeron sobre sus asientos por el repentino tirón.
Al fin se escucha el característico "Chucu-chucu-chucu-chucu" de las máquinas de vapor y al fin Ojos rojos puede poner la palanca de "Automático" y viajar a su mundo mágico. Esta vez se encuentra en un lugar tan caliente que parece un horno, es el Desierto, "Yo pensé que mi hogar era muy caliente, pero este lugar es mucho más caliente" dijo Ojos rojos y el es un maquinista que esta todo el día a la par de la caldera, el en realidad sabe de pasar calor.
De repente escucha un zumbido como de Zancudo cerca de su nuca, solo voltea a ver que molesto mosquito estará a punto de picarle detrás de el, pero no hay nada, el zumbido comienza a hacerse mas fuerte a sonar un poco diferente a cada instante. Ojos rojos no quiere voltear porque atrás estaba el sol calcinante, pero pone su mano para tapar el sol y proteger sus ojos. A lo lejos se ve algo volando, "Ese ha de ser uno de esos aparatos que acaban de inventar" dijo "¿Como se llaman?" "Aviones". El avión paso muy cerca de él, rrrrrrummmmmmmm, puc, puc, puc, brrrrrrummmm, puc puc puc y fue a aterrizar unos metros adelante, bueno si a eso se le puede llamar aterrizar, Ojos rojos corrió para ver qué había pasado y quien venía en ese traste volador, "A mí nunca me harán subir a una esas cosas" "El único transporte seguro es el tren" dijo. Y yo pienso, “Siempre y cuando no tenga un maquinista distraído como conductor”
El avión sacaba humo negro por todas partes, y Ojos rojos encontró lo que parecía una puerta, la cual abrió para encontrar adentro una pequeña figura humanoide, negra del humo y desmayada. Parecía de otro planeta, tenía unas cosas en los ojos que parecían unos protectores-anteojos, sacó a este desdichado ser y lo alejo del peligro. No había dado muchos pasos cuando comenzó a toser y a retorcerse en los brazos de Ojos rojos el que se asombró y no pudo mas que soltarla, "Tengo que seguir" dijo una voz femenina que salía de esa cosita negra humanoide que él había sacado del avión. Ni siquiera agradeció, solo se incorporó y salió corriendo hacia el avión, el que todavía emitía humo por todas partes, decía muchas cosas en otro idioma y entre tantas cosas que decía solo le pudo entender "Mi reina está esperando", Al fin pudieron apagar el fuego que producía el humo y pudieron descansar, "Ahora con esta rueda rota no puedo seguir", "Estoy perdida en medio del desierto" dijo.
Ojos Rojos solo la observaba, era una niña, o era una mujer muy pequeña. Por fin ella se incorporó y se quitó los protectores de la cara, eran unos parpados blancos y ojos negros en una cara negra por el humo.
"Disculpa mis malos modales" dijo ella, Me llamo Amanda, soy del país de los gigantes. Jajaja, rió Ojos rojos, "¿Los Gigantes? pero si eres la mujer mas pequeña que he visto" dijo. "Si, para ti si soy pequeña, pero en mi país soy de las mas grandes", "somos gigantes, todos nuestros vecinos son muy pequeños, tan pequeños que me llegan a las rodillas.", Bueno, dijo Ojos rojos, al fin este es un sueño y todo puede pasar. Al lavarse la cara Ojos rojos pudo ver su tes blanca.
Yo diseñe este barco y su motor. ¿Barco? dijo Ojos rojos casi riendo, pero es un avión. "Me cuesta mucho hablar tu idioma y tu te fijas en pequeñeces, dijo Amanda. Este barco o avión como quieras llamarle me tiene que llevar al otro lado del mundo y solo he avanzado como 5000 millas. ¿Solo 5000 millas? eso es mucho, dijo Ojos rojos, yo pensé que el mundo era mas pequeño. Yo solo manejo 50 millas mi tren de vapor y eso es mucho para mi.
"Si el mundo es muy grande y yo tengo que ir a Europa para traer la tela para el vestido de mi reina" "Mi reina es una poderosa guerrera que va a unir su pueblo con el de los enanos para poder al fin tener la paz entre nosotros" Mi misión es muy importante", ¿Como puedo ayudarte? dijo Ojos Rojos quien no se cansaba de ofrecer ayuda, "Por favor ayúdame a reparar la rueda, sin eso no podré despegar", por supuesto dijo Ojos rojos, yo soy un eficiente mecánico y tengo muchas ideas. En un abrir y cerrar de ojos repararon la rueda y los dos pudieron irse de ese calor abrazador. Ojos rojos subió y cerró los ojos diciéndose, no vuelvo a prometer que no haré algo porque es lo primero que hago, yo prometí que no me iba a subir a una de estas cosas y aquí voy.
"Por cierto, ¿A donde vas pregunto Amanda a Ojos Rojos" voy al mar Egeo, a la isla de Citera. Tengo que encontrar la entrada para la tierra del Lago de Jade. "Eso parece muy difícil" dijo Amanda, "Yo te puedo llevar a Europa, yo voy a Francia. De ahí ya no es muy lejos. Los dos sonrieron de gusto.
Cuando ya casi estaban llegando el Avión comenzó a fallar otra vez, brrrrrrRRRrrrr, puc, puc, puc, puc. y comenzó a descender, caía en picada, a lo lejos se podía ver la ciudad de París. Otra vez lleno de humo en ese momento Ojos rojos sintió el movimiento brusco de izquierda a derecha, ahora no, pensó, pero tras una nube salió disparado por los aires, Amanda ya sabía lo que pasaba y solo lo vio, su rostro mostró asombro, pero estaba más preocupada por aterrizar a salvo que por Ojos rojos"
De regreso en su casa una esperanza brillaba en la mente de Ojos rojos, literalmente una luz que salía de su interior se pudo ver en su casa cuando se acostó a dormir pero él no la vio, porque estaba dormido. La esperanza brilla y Ojos rojos si tenía un corazón en donde guardarla, pero durante el día los ojos de los humanos no la pueden ver.
Ya estoy en Francia, ya estoy en Francia se repetía, jajaja. La realidad que él estaba en su casa, en su cama pero para el cada día el sueño parecía más real que la realidad, no se había dado cuenta del olor del humo todavía estaba en toda su ropa.
¿Cómo es Francia? Ojos rojos sentía la urgencia de encontrar el transporte porque no sabía a que hora iba a terminar su aventura diaria, pero le daba mucha curiosidad ir a ver cómo era Francia, lo único que conozco de Francia son las Papas a la Francesa y el pan francés.
Nuevamente en su mundo él quería ver cómo era la Torre Eiffel, el pregunto por la torre Eiffel y la gente no sabía que era, solo sabían acerca de la torre de 300 metros, que fue diseñada por Maurice Koechlin y Émile Nouguier y construida por el ingeniero francés Gustave Eiffel. Solo tenía que subir la vista y la encontró fácilmente. Tengo que buscar a Amanda, ayer no supe que paso y ella estaba en un gran aprieto cuando la dejé, no paso mucho cuando llego cerca de la torre eiffel, Cerca de ahí en un pequeño campo vecino estaba el avión de Amanda rodeado de «Sûreté Nationale» o Policia Nacional. La policia Nacional a diferencia de la Gendarmeria Nacional son los que guardan las grandes ciudades mientras los últimos guardan y patrullan los pueblos pequeños.
Salió corriendo para averiguar que le había pasado a su diminuta amiga, la que no estaba ahí. Le pregunto a uno de los Policías acerca de Amanda, el policía Respondió:
Le pilote de cet avion a été transporté à l'hôpital pour enfants hier
Pues en los sueños Ojos rojos hablaba muchos idiomas así que fácilmente supo la traducción: "El piloto del avión fue llevado al hospital de Niños"
quand il va à partir de là iront directement en prison pour désordre public
Ojos rojos abrió los ojos tan grandes que parecía que se le iban a salir "Cuando salga de ahí, ira directamente a la cárcel por desorden público." Ojos rojos pregunto en donde está el hospital de niños, el policía dijo el nombre del hospital pero no dijo mas Pitié-Salpêtrière .
Vio de Lejos el camión que se acercaba para llevarse el avión de Amanda al mismo tiempo escucho al Policía hablarle
S'il vous plaît prendre sa retraite. Nous allons détruire ces déchets
"Por favor retírese, vamos a destruir esta basura"
"A ver" dijo Ojos rojos, estoy en la Avenue Anatole y el Hospital está en el otro lado de la ciudad, Otra vez yo deseando conocer París. Ojos rojos era ampliamente conocido por no tomar decisiones muy rápido, no es que fuera tonto, simplemente era muy amable, era fiel, colaborador y valiente, pero no tomaba decisiones muy fácilmente. Él era todo corazón pero nada de decisión. Pero esta situación era desesperada y en un descuido de lo policías Subió al avión, el cual después de muchos intentos logro encender, un golpe aquí, otro allá, él era mecánico y sabía que las maquinas parecen tener mente propia y a veces un golpe mas que hacer algo físico hace que reaccionen. Por lo menos eso decía Ojos rojos. Así que con un pequeño parque y poco impulso logro despegar el avión que tenía los más diminutos controles, por supuesto era el avión de la Gigante Amanda. Tenía unos extraños pedales y una palanca muy grande. Esto no concuerda con los controles de un avión, pero como Ojos rojos tampoco conocía mucho de aviones no le importo.
El hospital, ciertamente estaba del otro lado de la ciudad. Pero, ¿En dónde aterrizaba? Cuando iba llegando al hospital vio una pequeña figura con bata de Hospital y sus ropas bajo el brazo, era Amanda que había escuchado el zumbido de su propio avión y de alguna forma se había escapado de la corpulenta mujer policía que la cuidaba, aunque era una mujer muy grande, no era rival para una guerrera de los gigantes.
"Tira de la palanca grande" le grito Amanda y un gancho salió por abajo del avión, el que fácilmente cogió Amanda, los extraños pedales servían para traer de regreso el gancho. "Que artilugio tan útil" dijo Ojos Rojos. Amanda tomo los controles del avión que Ojos rojos gustoso dejó. Tengo que recoger el vestido de mi reina, enviamos una carta a una tienda llamada Canal de coco, ¿Canal de coco? que nombre tan extraño pensó Ojos Rojos. "Podrá ser Coco Chanel?" pregunto Ojos rojos y cuando vio los ojos enojados de Amanda se dio cuenta que si era eso, "Que importa" dijo, en francés todo es al revés, añadió, torciendo para abajo un lado de la boca y subiendo las cejas.
Te agradezco mucho, pero yo tengo que seguir mi viaje, dijo Ojos rojos. Está bien, dijo Amanda, pero aquí no hay donde aterrizar. No te preocupes, dijo Ojos rojos, usare el mismo gancho que usaste al subir.
"Busca el tacón de la bota, en Italia" le dijo Amanda, pero Ojos rojos ya no sabía si podía creer en las palabras de Amanda porque a veces las decía al revés y a veces en su idioma, el que dicho sea de paso, no podía entender muy bien Ojos rojos, le parecía muy extraño porque en sus propios sueños el entendía todo.
Salió y donde quiera que preguntaba todos sonreían cuando el preguntaba por "El tacón de la bota", Amanda en realidad se refería al final de la península con forma de Bota femenina que era Italia. Un poco caminando, un poco en automóvil, un poco en tren, Ojos Rojos a cada momento se acercaba más al mar Egeo. Al fin llego a el tacón de la bota, tal parece que nunca se dio cuenta de la broma, pero ya estaba por abordar una embarcación en el puerto de Leuca en Italia, al subir a la pequeña embarcación no se miraba tan segura pero Ya anochecía y Ojos rojos temía no poder llegar al otro lado. Cuando subió vio unas antorchas que formaban una especie de camino en el mar. Súbitamente se sacudió la embarcación de izquierda a derecha y el sueño termino por hoy.
Hoy Ojos rojos se acostó en su cama, pensando que cada vez se acercaba más a su destino, pero ¿Cuál era en realidad su destino? porque solo había escuchado historias y rumores del agujero en el mar. ¿Cómo podría encontrarlo? pero al mismo tiempo que dudaba se imaginaba a el mismo entregando de regreso el corazón a su amigo Dragón. ¿Y cómo es un corazón de Dragón? Las personas del pueblo de Ojos rojos comenzaron a notar que ya las noches no eran tan oscuras, cada vez se hacía más obvia una luz muy fuerte que escupía colores brillantes como los de una aureola boreal y que salía del corazón de Ojos rojos, pero él no la podía ver.
Al día siguiente, ojos rojos llego al lugar un anciano fue el único que le ayudo a llegar en una lancha vieja. “Es una estupidez acercarse más” “si tanto te quieres acercar tienes que bajarte de mí lancha y nadar”. Él lo hizo nadó y se metió, en el momento pensó que no le podía pasar nada porque era solo un sueño, pero los golpes y el agua fría se sentían demasiado reales.
Poco a poco empezó a girar y girar y a ser tragado por el remolino que se formaba en el centro del hoyo, estaba sintiendo la muerte, sentía que se ahogaba, tragaba mucha agua, su cuerpo se estremecía por la necesidad de respirar, sus brazos y piernas frenéticos se encogían y estiraban tratando de alcanzar algo y solo pudo voltear un poco para ver la claridad que se alejaba de él mientras se hundía más en el agua fría. Poco a poco su vista comenzó a nublarse y a perder la conciencia.
El tren llego al punto que hay que comenzar a frenar, no hubo tal. El tren iba a toda velocidad porque su maquinista estaba desmayado, chocó con unos vagones que estaban un kilómetro después de la estación, el tren se descarriló muchos sufrieron golpes, una pierna rota, muchos chinchones, nada trágico, excepto el maquinista. El hombre que manejaba la máquina, a quien todos llamaban Ojos rojos porque nadie sabía su verdadero nombre, ese hombre había muerto, prensado entre su propia maquina locomotora de vapor. Todos se asombraron sin embargo el asombro no se convirtió en tristeza, todos se consolaban diciendo que al fin ese pobre hombre había dado final a una vida inútil, a un desperdicio de recursos para la ciudad. Todos pensaron que solo se había acabado la vida de sufrimientos de un pobre desubicado quien nunca había tenido alegría y que solo sabía llorar y tener los ojos rojos de tanto hacerlo. Nadie lloro a ojos rojos, incluso el Ministro que hablo en su entierro solo menciono que agradecía a la muerte de haber librado a un alma tan vacía de una existencia infértil. Solo llegaron algunos excompañeros de escuela y el Señor Chen, del restaurante. Un ataúd de pino, una tumba con el nombre de Ojos Rojos, una fecha de muerte más no de nacimiento. Nadie extraño a Ojos rojos porque él no pertenecía ahí.
En el agujero de la isla de Citera solo es el pasadizo para un lugar en el que la naturaleza no obedece a las mismas reglas a las que estamos acostumbrados los de este lado. Agua flotando, seres que parecen arboles caminando juntos abrazados por las ramas. Aves que no aleteaban para volar sino solamente parecían flotar al ir y venir. Sonidos como de búfalos o vacas emitidos por pequeños grillos. Todo parecía desolado, con tonos de café y gris, el viento no soplaba sino lloraba, toda la vida en completo desorden. En lo que parece una playa se ve un cuerpo inerte, un estropajo que la corriente había arrastrado hasta la orilla, no es una orilla verdad pues el agua se mueve como nosotros conocemos al viento. Los habitantes del lugar se acercaron para investigar qué extraño animal habría muerto ahí. Había que deshacerse de él antes que comience a oler mal se decían. Fue grande su asombro al ver aquel antropomorfo. Fue más asombroso ver que cuando les escucho acercarse comenzó a moverse. Cuando se acercaron a ver los ojos de todos los que estaban allí, comenzaron a brillar, poco a poco los tonos de gris comenzaron a tornarse en verde oscuro al rededor del cuerpo. Finalmente aquel intruso comenzó a recobrar la conciencia, comenzó a abrir los ojos, esos ojos casi ciegan a todos con el resplandor puro e intenso, todos tuvieron que cerrar los ojos y cubrirse con los brazos pues esa luz intensa dolía no en los ojos sino que el dolor llegaba hasta adentro de la cabeza.
¿Que eres? le preguntaron. "No lo sé, no estoy seguro, contesto. ¿Cómo te llamas? siguieron inquiriendo. De adentro de él un impulso eléctrico le hizo hablar y dijo “Me llamo Herz". Cuando dijo eso, todo tembló, el agua que flotaba, súbitamente cayó, el llanto se detuvo, lo gris comenzó rápidamente a convertirse en verde claro, el cielo comenzó a ponerse azul, el agua que flotaba cayó por todas partes y formaba ríos que fluían por todas partes hacia los desiertos, esos que por mucho tiempo habían sido como llagas en la tierra ahora se llenaban de agua que comenzó a hervir llenos de peces y toda clase de animales marinos que brincaban y chapoteaban sobre la faz de las aguas. Como si se hubiera encendido nuevamente todo, como que una represa que contenía la felicidad se hubiera roto, como si todo lo que no tenía sentido ahora lo tiene, como si la eterna noche rápidamente se comenzara a convertir en amanecer. Todo comenzó a funcionar bien de nuevo. Los hombres que estaban junto a él comenzaron a correr despavoridos hacia arriba de una montaña, “Ya regresó, YA REGRESOOOOOO” gritaban como queriendo que su voz se adelantara pues sus piernas no les daban más. “Herz” sentía que al fin estaba en su lugar. “Herz” sentía que había despertado de la más horrible de las pesadillas, al principio con ganas de llorar, pero después la felicidad llena el vacío que sentía adentro. Herz comenzó a incorporarse, sus ropas viejas que parecían musgo que simplemente caía podrido después de haberlo cubierto por mucho tiempo. Su cuerpo blanco y resplandeciente no permitía que la suciedad se pegara, simplemente le resbalaba. Aunque estaba confiado y seguro de sí, sentía también duda de lo que había pasado. Comenzó a caminar hacia la montaña pues el sentía dentro de sí que debía hacerlo. Todo a su alrededor florecía a su paso, las aves nuevamente volaban con frenesí, los insectos hacían nubes de colores y sonidos alrededor de él, los árboles y las plantas recobraban el color verde vida mientras él se acercaba. Un camino se abría a su paso, las piedras rojas cual fuego brillaban deseando que él las tocara con sus pies. De repente algo adentro de él comenzó a producir el sonido más hermoso, en este mundo los sentimientos suenan, este hermoso canto es el amor, al sentirlo supo que se acercaban los seres más maravillosos que él conocía, eran sus padres que avisados por los hombres, salían a su encuentro. Las luces de colores pasaban entre sus brazos y piernas. Sus padres estaban tan ancianos como las hojas secas de los árboles que al tacarlas se quiebran, con tonos de café oscuro. Sin embargo nadie lamentaba que ellos estuvieran así, todo era felicidad. Cada vez se acercaban más, tanto ellos como el deseaban con toda su alma correr y abrazarse, pero en su lugar caminaban un poco más lento como queriendo alargar esa gran felicidad, aquí no hay dolor, no hay tristeza, esos sentimientos huyen humillados ante esta escena. Cuando al fin se encuentran solo entrelazan sus manos los tres, no dicen nada, no hay nada que decir, los sonidos de los sentimientos son una orquesta tocando toda clase de melodias alrededor de ellos, no hay ningún ser que se pueda contener tanta felicidad. “Bienvenido hijo” le dicen los padres a Herz, te esperamos por mucho tiempo, las manos de ellos que al principio parecían hojarasca, ahora comienzan poco a poco a tornarse en manos café oscuro, crujidos se escuchan en todo el cuerpo de los padres mientras que sus espaldas encorvadas comienzan a erguirse, la piel que parecía la corteza del árbol de pino comienza a cerrar sus grietas, a formar piel suave y se comienza a aclarar. No hay mucha plática, entre ellos no es necesario, ellos conocen lo que sienten. Finalmente los tres llegan a verse como seres de luz intensa que ilumina todo.
La noche del accidente en el pueblo de ojos rojos una tormenta se desató, el cielo lloraba y los rayos hacían berrinche. A la mañana siguiente el sol salió y enrojeció todo. El tono de color del sol era como la sangre. El cielo tenía una herida profunda. Y así fue durante una semana, lluvia durante la noche que solo era interrumpida por el sol que salía como queriendo arrancar más luego se apagaba.
Todo poco a poco comienza a regresar a la normalidad, llego la nueva locomotora que un feliz hombre manejaba. El día del primer viaje, todos suspiraban consolados, no por haber lamentado a Ojos Rojos, sino aliviados pues la comunicación con el exterior se restablecía.
El nuevo maquinista cuidaba que la nueva locomotora brillara como un espejo. Mientras iba por el camino vio en la caldera de su nueva máquina el reflejo de la imagen de lo que parecía un dragón gigante. En el pecho del dragón brillaba su corazón con gran intensidad. Inmediatamente el nuevo maquinista volteó buscando ver con más detalle aquel portentoso ser. Pero cuando volteó solo eran unas piedras grandes y desordenadas y la luz que vio era el reflejo del sol en unos cristales rotos.
(Herz, significa corazón en alemán)
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