jueves, 16 de septiembre de 2021

Pequeña Niñita abandonada

Pequeña niñita desnutrida.

 

Las delgadas piernas no son suficientemente fuertes para la misión que tiene,

pero con una fuerza que no sale de los músculos sino del corazón sigue a ratos corriendo y a ratos caminando.


Su pensamiento esta solo en llegar con su mama y darle la medicina para que calme el dolor.

Su cuerpo adolorido y sus ojos casi apagados por el cansancio cada vez dificultan mas lograr su meta.

"Ya falta poco" trata de engañarse ella sola, pero adentro sabe que falta mucho.

Tardo un día en llegar al pueblo cercano.

Y otro mas en lograr conseguir que alguien le diera las pastillas para calmar el dolor de su madre. 


La madre desde ayer que dejó de sentir cualquier dolor, 

ella sabia que el final estaba cerca y no quería que la pequeña escuchara los gritos y la escena de dolor que una horrible enfermedad hacia en su cuerpo.

Por eso la mando a tan dura misión.


Pequeña niñita desnutrida. Casi desnuda, negra de mugre. Su futuro es claro para cualquiera.


Pequeña niñita flaca y escuálida.

Dentro de ti esta la vida,

dentro de ti esta el poder de mil volcanes.

dentro de ti esta el dolor que servirá para que nazca la voluntad para que cambies la vida tuya y de tantas niñas que igual a ti sufren sin que nadie lo sepa. 


¿Cómo la vida puede hacer que la semilla muera dentro de la hendidura de una piedra y viva para abrirse paso hacia el cielo. 


Que poder tan grande hay en la muerte, porque después de ella, viene una vida mucha mejor.


Pequeña niñita desnutrida ya no existes,

ahora eres la explosión silenciosa de poder y amor. 

Nunca más verás a tu familia sufrir,

nunca más verás a tu comunidad mendigar,

nunca más porque ahora eres la mujer que sabe cual es su misión y nadie la detendrá.


jueves, 15 de junio de 2017

¡Que amor tan grande!

Toda mi vida he escuchado que el amor mas grande es el de una madre que aunque sufre un dolor fisico tan duro, se alegra y olvida el dolor cuando tiene a su pequeño en brazos. Ese tipo de amor nunca lo podre sentir. Pero hay un amor que me asombra, no se de donde salio y seguro no se hasta donde termina, es el amor de un padre hacia su hijo. Ese amor no solo hace dejar mis propios derechos y placeres. No solo te anima a luchar, no solo te da fuerzas de donde ya no esperabas sino que tambien me asombra pues es un amor que sale del corazon. Este amor si lo entiendo porque ese amor senti yo por mis hijos. Por eso comprendo a grandes hombres que hicieron grandes cosas y alcanzaron grandes metas, con tal de dar un futuro a sus hijos. Todo eso lo puedo entender, eso me cabe en mi mente y en mi corazon. Pero el amor que no logro a comprender es como un padre puede dar a su propio hijo, al que ama, por el que ha hecho y para quien ha hecho todas las cosas, ofrecerlo en lugar de alguien como yo, alguien desobediente y por todo punto de vista inmerecedor de todo amor y compasión. Ese amor sobrepasa mi entendimiento, pues no me puedo imaginar que a mi me propusiera alguien dar a alguno de mis hijos para que sufra, lo maltraten, insulten, golpeen y que hasta lo maten en lugar de alguien que ni siquiera me conoce y ni siquiera me ama. Ese amor es lo mas grande.

La sorpresa de Gus Día 4

Nunca pensé que bañarte fuera tan cansado Gustavito, tu mama Beatriz es tan fuerte y trabajadora como lo era tu bisabuela. Como lamente su muerte porque así como no parecía terminar la alegría así también cuando comenzaron las tristezas caían como la lluvia fuerte y tupida, no como llovizna sino como la lluvia con gotas tan gruesas que cuando te caen hasta te duelen, especialmente como nosotros que no tenemos pelo sobre la cabeza, gustavito. 

Tu tío Pablo fue de las mas grandes sorpresas no solo porque nos habíamos hecho a la idea de que tendríamos otra mujercita sino por la complicación en el embarazo de tu abuela Ivanna que a los 7 meses y medio tuvo que darlo a luz de emergencia. Si tu mama fue un capullo de flor, tu tío fue la abeja que zumba y te asombra de repente y no sabes si correr o quedarte quieto pues ignoras si solo va a pasar o te va a picar en la nuca. Pablo nunca pudo estar quieto, desde pequeño su único interés parecía llevarlo a uno al final del precipicio, empujarte y halarte solo para ver tu cara de susto, no se de que parte de la familia heredo esto. Aun ahora escucha esa música estridente repetitiva y con poco sentido. Siento que es resultado de la falta de su madre. 

Y ahí es donde la historia termina querido Gustavito: Mi querida suegra decidió regresar a su país unos años después de nuestra boda pues decía que regresaba con su familia para no sernos una carga. Nunca debimos dejarla ir pues las heladas de su país y la poca nutrición hizo que enfermara gravemente. Ivanna no pudo soportarlo cuando supo que su mama estaba enferma inmediatamente fue a traerla y sin pensarlo la apoye sin saber que en ese preciso momento estalló la guerra entre nuestros países. No solo Ivanna perdió a su madre sino que yo perdí el contacto con mi esposa y tu abuela. Los días se convirtieron en semanas, las semanas en meses y los meses en años y tu madre y tu tío crecieron casi sin conocerla, yo les explique que había pasado pero nunca he sabido que hay exactamente en su corazón. ¿Se puede odiar a alguien que no se conoce por algo que no fue su culpa? ¿Tendrían toda la vida la llama de la esperanza de que regrese como la he tenido yo? Aunque con el paso de tantos años casi esta extinta. 

Otra vez mis ojos me fallan, si, eso es llorar por un dolor de tan adentro. Yo prometí cuidarte con la condición que regresarían hoy pero ya se tardaron, las vacaciones son para los que pueden y tu los necesitas mucho.

Pero al fin escucho llegar y ahí veo su auto pero ¿por que no bajan del auto?

La Sorpresa de Gus, Día 5, final

-Papa, muchas gracias por cuidar a Gustavito, traemos una sorpresa como se lo prometimos, pero quiero que se siente y que respire hondo. Dijo Beatriz.

-Yo se lo que es una sorpresa Beatriz, ¿Por qué me tengo que sentar para recibir el recuerdo que me traen? Contesté.

-Quiero contarle que durante muchos años no hemos perdido las esperanzas y que hemos visto como usted ha podido cuidarnos y criarnos con tanto amor aun teniendo el dolor tan grande en su corazón. 

Hemos buscado por todas partes, igual que usted, pero nosotros tenemos la facilidad de las computadoras y el Internet. Muchas personas han estado buscando y al fin logramos...

-¿Como estas?, interrumpió Pablo mientras entraba con la visión mas hermosa que un triste y casi apagado corazón ha tenido, Pablo venia acompañado de la luz de mis ojos, de la razón de la esperanza, de el amor de mi vida, de mi amada Ivanna. 

Su pelo esta mas hermoso por los hilos plateados que se vierten por sus hombros, sus ojos son verdes y cálidos justo como los recordaba y sus labios siguen tan rojos como los que besé detrás del bus aquella vez. Su sonrisa es para mi y otra vez estamos juntos y el mundo desaparece como cuando la luz se apaga y solo ella me ilumina. 

Un abrazo y un beso es suficiente para dejar al fin poder liberar esos años de tristeza y duda que he tenido, el dolor comienza a salir como lagrimas que vienen del corazón y salen por los ojos, nublando la vista, pero liberando el nudo que todos estos años he tenido en la garganta. ya no hay dolor, no hay rencor, no hay remordimiento solo es como que la felicidad fuera como la cobija que nos envuelve y calienta y nunca quisieras soltarla. No hay palabras solo lagrimas y risas. Yo pensé que mi vida se estaba acabando pero ahora se que sólo comienza nuevamente, junto a Ivanna. Junto a MI Ivanna.

Discretamente Beatriz comienza a recoger las cosas de Gustavito y a conseguir toallas para las lagrimas y toda clase de fluidos que nos salen a todos de la nariz. No puedo hablar. 

Mi Ivanna no dice mucho tampoco, solo llora y sonríe. Poco a poco comenzamos a balbucear algunas palabras.

- Tenia tanto miedo que ya no quisieras verme nunca, Tenia miedo que me odiaras porque no pude regresar. ¿no me odias? Dijo Ivanna

-No, no te odio, siempre te amé y siempre he tenido esperanzas de encontrarte, siempre te amaré, yo juré que te amaría, jure que compartiría mis alegrías y mis tristezas, que mis deseos serian solo para ti y así lo he hecho.
Te busqué mucho tiempo y ya no sabia que hacer y tenía que cuidar de nuestros hijos. 

Siempre pensé en decirte tantas cosas si te miraba otra vez y solo puedo decirte: Te amo mi Ivanna. Bienvenida a casa.

La Sorpresa de Gus, Día 3

¿Estas bien despierto?, no se como puedes dormir tanto. No me lo dices pero yo se que te mueres por saber que paso con mi solicitud de matrimonio, pues te contare: La mama de Ivanna era una señora robusta, sus mejillas regordetas y rosadas eran marco de sus preciosos ojos verdes, los mismos que los de sus hijas incluyendo a Ivanna, sin embargo la complexión delgada Ivanna la recibió de su padre. Ese día las lagrimas rodaban o talvez seria mas preciso decir que rodeaban por esas mejillas regordetas de la mama de Ivanna, me dijo que ella era una madre que amaba a sus hijos, especialmente a su hija mayor Ivanna y que ella nos había observado desde hace mucho tiempo, que ella nunca espero estar sola en este momento pero que para sus ojos yo había sido siempre alguien especial y que se alegraba de poder dar su bendición no sin antes advertirme del respeto que siempre esperaba que nos tuviéramos, que siempre fuéramos sinceros uno con el otro, que no pensemos como dos personas sino como una.

Sinceramente esas son las pocas cosas que pude escuchar después que ella dijo que "si". Porque después su voz se volvió borrosa y solo escuchaba una especie de zumbido y miraba que sus labios se movían, a ratos se reía y a ratos lloraba. Espero que no me haya hecho alguna pregunta porque no recuerdo haber hecho mas que asentir con la cabeza.

Después de los preparativos la boda se llevo a cabo, ya teníamos 20 años y la vida no parecía sino una rosa que acababa de abrirse, con el color mas tierno y el aroma mas dulce. Después de un año de alegrías llego una de las mayores: Beatriz. Solo puedo describir a la recién nacida Beatriz como el capullo de una flor un día antes de abrirse, suavecita pero aún envuelta en sus pañales. No recuerdo porque mi esposa quiso nombrarla Beatriz, solo ella se acuerda si es que aun vive. 

Y otra vez llego la noche y los grillos cantan, estas noches de verano deberían poder guardarse en una botella para los días de invierno cuando uno tanto los necesita. Seguiremos mañana cuando te despiertes.

La sorpresa de Gus, Día 2

Ahora que ya estamos tranquilos y solos, puedo continuar contándote, no tengas pena de no poder contestarme, ya se que eres de pocas palabras.

Hablar de mi vida es hablar de ese maravilloso ser que fue mi esposa, sus cabellos largos y lisos hacia volar mi imaginación, soñando en poder acariciarlos y sentir su delicioso aroma de cerca y aun sentir el impulso de robarle un beso a esos bellísimos labios rojos, déjame limpiarme los ojos porque seguramente tengo algo en ellos.

Fue un día 15 de diciembre cuando después de un concierto de el coro de niños de la escuela me llené del coraje para mirarla a los ojos y decirle que me parecía precioso su cabello y sus ojos y que quisiera que fuera mi novia. ¡Novios! Que sabe un niño huérfano de tener novia, solo sabia que en algún momento en la vida habría un beso y eso me mataba de la curiosidad, ¿Qué seria darle un beso? ¿Qué pasaría?, algunos compañeros decían que un beso muy «Profundo» haría que ella quedara esperando tu hijo y eso fue un mito que yo estaba dispuesto a probar o desmentir. No recuerdo si en realidad alguna ves me dijo que si, lo único que se es que al final de la excursión al zoológico le robe el primer beso detrás del bus, justo cuando la maestra nos buscaba. La maestra no hizo grande el problema, no llamaron a sus padres posiblemente porque la maestra sabia que yo no tenia los míos, lo único que si es cierto es que yo pase barriendo el salón de clases por todo el mes, ahora entiendo el porque la maestra dejaba solo ver muy sutilmente una sonrisa en su rostro cada vez que me decía que tenía que quedarme al final de la clase a barrer. Tal vez lo hacía para corregir o tal vez para tener un pretexto de recordar algún besito blanco de su infancia.

Como un sueño los años pasan y nuestro amor aumentaba especialmente porque cada tarde se iba conmigo a clase de piano con la Señora maestra de la calle 14, siempre le dije a Ivanna y a su mama que las clases eran gratis pero yo las pagaba, era un precio pequeño para poder tener un pretexto para verla todos los días. La alegría de su compañía siempre tendría su fin al ver llegar a su padre, un hombre blanco alto fornido y tosco, que trabajaba en la fabrica. Sus pasos aunque firmes se sentían cada vez mas difíciles. Todos lo sabíamos pero nadie decía algo de como su salud se iba degradando cada día. Un día triste de enero, su padre se  quedo dormido y ya No despertó. Lo primero que pensé es que harían ahora que el sustento no estaba y fue así como después de unos meses de la muerte de su papá pedí su mano a su mamá. Esa parte con gusto te la contaré pero será el día de mañana pues la luna ya alumbra y tu ya te dormiste.

La sorpresa de Gus, Dia 1

Este es el relato de algunas de las más maravillosas cosas que a mi como ser humano me han sucedido y me han llevado a ser lo que ahora soy, un anciano feliz, cansado pero satisfecho. Con ciertas excepciones y dudas acerca de lo que hice bien y lo que pude haber hecho mejor, lo que hice y no debi hacer y lo peor lo que no hice y debí hacer.

Cuando uno esta como yo al final del camino puede ver la vida desde una diferente perspectiva, mas clara podría decir.

Para empezar, las cosas  felices y las que mas me llenan de satisfacción son esos dos pequeños que hacen trascender mi existencia, me refiero a mi hija Beatriz y a mi hijo Pablo. Pero con esto me adelanto a lo que quiero contarte mi querido amigo. Nací en una gran ciudad llena de ruidos y gente yendo y viniendo como el hormiguero que un niño travieso acaba de revolver con el palito del helado que ya se comió. Todos con un propósito: llegar a tiempo a su cita.

En medio de esta gran ciudad, se encontraba la calle 15, numero que me ha acompañado toda mi vida, no se porque uno siempre se relaciona y ve repetido el mismo numero durante la vida como si fueran rieles de el tren que lo que hacen es facilitar tu movimiento pero a la vez limitarlo. El día 15 de febrero mis padres recibieron la feliz noticia que yo nací, que era varón y ellos decidieron llamarme Gustavo. Desde entonces el diminutivo «Gus» llamaría mi atención. 

Una de las cosas que mas marcó mi vida fue precisamente el final de una vida. Cuando yo tenia 15 años y mi padre fue consumido por una enfermedad que también se llevo a mi madre al poco tiempo, dejándome solo en la vida con el único equipaje de los recuerdos de los tres juntos. Una pensión recibida por la provisión de mi padre fue lo que hizo que no descuidara mis estudios y mi sostenimiento. Mi padre dejó un fideicomiso para mi y compro nuestra casa de la calle 15 junto con otras dos de la vecindad, la cuales arrendaba y obtuve suficiente para mantenerme sólo. En realidad era bastante porque ¿que gastos tiene un jovencito de 15 años además de sus estudios, comida, vestidura, dulces y chocolates, etc? En esas vecinas casas, propiedad de la familia, llego a vivir la familia que algunos años después se convertirían en mis suegros. Unos extranjeros de un país lejano, mas lejano de lo que te imaginas cuando tienes 15 años.

Pero lamentablemente se termina mi tiempo para compartir contigo mi querido amigo, mañana y por los siguientes días toda mi historia será tuya y a la vez, aunque yo no lo quiera, no lo será.